Sin lugar a dudas, la crisis del Covid-19 ha golpeado con mucha fuerza a las empresas turísticas, en especial a la industria de la aviación. La rápida propagación del virus ha acelerado una situación económica crítica en el panorama del tráfico aéreo en Europa. Los problemas que cada compañía pudiera tener, lejos de poder contemplar un margen en el que se les permita recomponerse o solucionar sus propios altibajos; se han encontrado inmersas en una carrera contrarreloj para poder salvar el pellejo.
Ante ésta perspectiva, la agencia Eurocontrol (dedicada a respaldar la aviación tanto militar como civil en Europa), ha realizado un pronóstico de cara a los próximos cinco años. En éste informe (que sustituye al anterior realizado en el año 2019), se realiza un breve análisis de las perspectivas del tráfico aéreo y de qué manera afectaría ésta crisis sanitaria en un futuro a corto plazo en la recuperación del sector.
Para ello, tiene en cuenta:
- La reducción de la afluencia de tráfico: un 65% menos de vuelos entre marzo y octubre del año 2020 con respecto al mismo periodo en el año anterior.
- El crecimiento económico: un fuerte descenso de la previsión económica publicada por Oxford Economics en octubre de éste mismo año.
- El planteamiento de tres distintos y posibles escenarios del impacto del Covid-19 y el establecimiento de un tiempo de recuperación en cada uno de ellos.
Eurocontrol hace referencia a la evolución del tráfico aéreo en Europa y a su recuperación en crisis anteriores. Tras los atentados del 11-S, se perdieron un total de 0,2 millones de vuelos; y la aviación tardó un año y medio en recuperarse. El siguiente golpe en el sector, llegó con la crisis financiera del 2008, que se tradujo en una pérdida de 0,6 millones de vuelos y no fue hasta ocho años después cuando pudieron recobrarse ésos niveles previos. Con la crisis del Covid-19, que hasta la fecha ha hecho perder más de seis millones de vuelos… ¿cuánto tiempo podríamos tardar en recuperar los niveles previos a la pandemia?
Las tendencias de tráfico actuales muestran un 65% menos de vuelos con respecto al 2019, equivalente a los niveles de tráfico previos a los años 90. Aquellos vuelos pertenecientes a la CEAC (Conferencia Europea de Aviación Civil) han sido impulsados por las principales potencias de Europa, como Alemania, Francia y los Países Bajos; y han podido mantenerse a flote durante la pandemia gracias a los vuelos de repatriación, domésticos y cargo.
Noruega ha sido uno de los países que menos se ha visto afectado, gracias a su dependencia “crítica” de la conectividad aérea y a su fuerte recuperación del mercado doméstico. Podríamos seguir de cerca su trayectoria y estudiar cómo irá evolucionando, ya que, al momento de escribir estas líneas, la compañía bandera del país “Norwegian” se halla bajo la desprotección del gobierno noruego, y únicamente realiza algunas rutas domésticas (el resto de los vuelos internacionales han sido suspendidos por el momento).
Todo lo contrario a lo sucedido con Armenia e Israel, cuyo tráfico se ha visto reducido hasta un 80%. Ambos países son los que se han visto mayormente afectados.
Debemos añadir a estas tendencias de tráfico actual, todas aquellas nuevas medidas de confinamiento impuestas por cada país, que han resultado en un deterioro aún más severo del tráfico aéreo para principios de este invierno. La incongruencia y variabilidad de algunos Estados, con sus “quita y pon” de las restricciones en la apertura de las fronteras, hacen inviable volar para muchos viajeros, replanteándose si deberían viajar o no (recordemos el “éxodo” de muchos turistas cuando comenzó el estado de alarma). Para la gran mayoría, volver a sus países de origen resultó una odisea digna de Homero.
Si observamos el crecimiento económico en Europa durante este año 2020, resulta preocupante la caída brusca del PIB del 7,5% en toda la zona euro. La mayoría de los países han tenido que revisar a la baja el crecimiento económico durante la duración de esta previsión (2020-2024). Siendo Malta y Moldavia los que saldrán peor parados a efectos económicos. Pero no nos desmoralicemos: “Oxford Economics” (expertos en previsiones económicas y análisis cuantitativos a nivel global) arroja un poco de luz a este hecho, el PIB se vería recuperado a inicios del próximo año 2021, e incluso experimentaría un incremento del 5,5%.
Analicemos otro de los puntos interesantes del informe de previsión de Eurocontrol: los escenarios. Se barajan tres posibles supuestos para la recuperación del Covid-19 del tráfico aéreo, en los que han considerado:
- La gravedad de la segunda ola del virus.
- Los puntos fuertes y el momento justo de las restricciones en la sanidad pública y el distanciamiento social.
- La disponibilidad y distribución de la vacuna y otras terapias con eficacia probada en el tratamiento del Covid-19
- El impacto en la economía global que abarca desde una crisis financiera a una rápida y fuerte recuperación.
- Las posibles diferencias en las ayudas de los países y los riesgos de quiebra en la industria de la aviación.
- Las disminuciones potenciales en la demanda de los vuelos de negocios (el número de videoconferencias han aumentado, por lo que no se hace tan necesario trasladarse) y de ocio (aquellos grupos más vulnerables evitan viajar).
Escenario 1: Se parte de una distribución o fácil acceso a la vacuna (o fin de la pandemia) para los viajeros en verano 2021. En este supuesto, los niveles del año 2019 del tráfico aéreo podrían recuperarse para el 2024. Se contempla la disponibilidad de instalaciones suficientes para que los pasajeros puedan hacerse las pruebas a mediados del 2021. Esto induciría cierta confianza a la hora de viajar, aunque algunos pasajeros (como el turismo de tercera edad o de negocios) aún podrían dudar. Las aerolíneas, especialmente las low cost, podrían reinvertir en sí mismas y recontratar empleados una vez se reestablezca la demanda. Algunas rutas de larga distancia se reactivarían más rápido que otras (por ejemplo, la noratlántica).
Escenario 2: se consideran las mismas condiciones que en el escenario número uno; con la diferencia de hallar y distribuir la vacuna (o que sea realmente eficaz) en verano del año 2022, en lugar del 2021. Al prolongarse en el tiempo, los niveles del tráfico aéreo previos a la pandemia se recuperarían más tarde, en el año 2026. A partir de mediados del 2022, se dispondrá de instalaciones para realizar tests a los pasajeros, generándoles confianza. Sin embargo, quedarían grupos reticentes a viajar, como los mayores y aquellos pertenecientes al turismo de negocio. La situación de las aerolíneas, especialmente las low cost, seguirían la misma trayectoria del escenario número uno.
Escenario 3: Que la vacuna no sea realmente efectiva. En este supuesto, los contagios persisten y los pasajeros no confían en viajar seguros. No habría recuperación del tráfico aéreo hasta el año 2029. A pesar de la vacuna se halla disponible y/o accesible a los pasajeros en verano del 2022, no resulta eficaz para los viajeros. Habría una gran dificultad para las aerolíneas para lograr operar en los niveles previos al Covid-19. Algunas regiones experimentarían fases constantes de rebrotes, variando en el momento y en la gravedad. La demanda de pasajeros podría recuperarse entre un 60-70%, sin embargo, el resto de pasajeros no viajarían por miedo, o emplearían otro medio de transporte; llegando a traducirse en una caída permanente a volar. Este terrible escenario sería, sin duda, el peor de los planteados.
Al elaborar este informe, en Eurocontrol añaden otros riesgos que también deberían considerarse. El Brexit es uno realmente importante a tener en cuenta. La conectividad en el transporte debería estar garantizada y no debería haber cambio alguno en estas condiciones tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea (sin embargo, podría cambiar, dadas las dificultades de llegar a un acuerdo).
Otro de los riesgos a valorar, es la facilidad y rapidez de los cambios de las aerolíneas en la red de operaciones (por ejemplo, el cierre de compañías o la elección de rutas); ya que las compañías no configuran sus operativas en función de ésta previsión.
Sin duda alguna, el futuro de la recuperación económica en el espacio aéreo es sumamente delicado. Vivimos ante un panorama que cambia cada semana y no puede darse nada por sentado.
Veremos cómo va, se me acabó el café.
LaCafetera. Noviembre 2020.
Fuentes: Eurocontrol & Oxford Economics.