TENDENCIAS DE VIAJE Y TURISMO 2021 (PARTE I)

LaCafetera. Febrero 2021.

En el pasado mes de diciembre, Oxford Economics publicó un nuevo informe sobre las próximas tendencias de viaje, turismo y transporte aéreo para éste 2021. Éstas previsiones reflejan los datos a un nivel global de las distintas regiones y establece una comparativa de cómo se verá afectada cada una en relación a las demás. Tras dejar atrás (por fin) el catastrófico 2020, tanto los organismos de aviación como las aerolíneas, inician éste año “poniendo toda la carne en el asador” en aras de reactivar el mercado aéreo. Para ello, se han tenido en cuenta los puntos fuertes y los retos que cada región va a tener que enfrentar en los próximos meses, y años, quizás. Se estima que la caída de la demanda, causó la pérdida de mil millones de viajeros, y lograr la recuperación del sector dependerá, en gran medida, de lo analizado en éste artículo.

En primer lugar, los recientes avances en el desarrollo y distribución de las vacunas van aportando cada vez, más información, por lo que ofrecen una previsión mucho más realista y menos catastrófica que otras anteriores. Algo que, sin duda, ayuda a reestablecer poco a poco, la confianza en los pasajeros y a eliminar su miedo a viajar. Las restricciones por su parte, se irán reduciendo gradualmente, y, una vez eliminadas del todo, toda ésa demanda que ha estado contenida “dará un pepinazo”. Todo un soplo de aire fresco para el futuro de la actividad aérea.

Pero no todo es color de rosa, la distribución de la vacuna trae consigo ciertos desafíos que bien podrían redefinir la recuperación del mercado durante éste año. Suministrar el fármaco a nivel global conlleva algunos retos, como la dificultad que entraña hacer llegar las dosis a aquellos lugares en economías más precarias. Naturalmente, una nación con una economía más avanzada, tendrá la capacidad de adquirir una mayor cantidad y rápidamente; lo cual genera cierto recelo por una distribución equitativa y puntual a todos los países. Esto daría lugar a una recuperación muy desigual en todo el mundo, y entre poblaciones: las más vulnerables (como pueden serlo las personas mayores) y los trabajadores “clave”, como los sanitarios, tendrán preferencia sobre otros. Por lo que, de momento, la industria aérea no verá ningún beneficio substancial hasta que la cobertura sanitaria se halle más extendida. Habría que añadir, que, en una manufactura a tal escala, se pueden dar retrasos que contribuirían a una mayor ralentización de la recuperación. Por ejemplo, al momento de escribir éstas líneas, la farmacéutica Pfizer, sin ir más lejos, se ha visto seriamente perjudicada al tener que reducir el número de entregas. Al no poder hacer frente a ése gran número de pedidos, tendrá que encarar varias reclamaciones de las principales potencias europeas. Pfizer ha de mejorar en primer lugar, su capacidad de producción para poder cubrir la gran demanda.

Otro de los factores destacados a tener en cuenta, es el impacto del coronavirus en la industria, en los ingresos económicos y en los trabajos. Pese a las políticas de los gobiernos para intentar proteger y salvar empleos y salarios durante la pandemia, nos damos de bruces con otra realidad dicotómica: la tasa de empleo aumenta, y la de ingresos, desciende; y conforme vayan acabando las ayudas; la presión y el estrés por no tener dinero irán aumentando. Muchos se lo pensarán dos veces, antes de decidir si pueden permitirse viajar o no.

Es por ello, que los viajes de largo radio son los que mayormente se han visto perjudicados, dado los altos costes que suponen, y, por el contrario, los viajes de corto radio ofrecen a los turistas una opción mucho más económica. En muchos países se mantendrán todavía las medidas de cuarentena y, al añadido de unas restricciones de viaje tan cambiantes, impedirá a muchos viajeros “cruzar el charco”. Los destinos regionales han sabido aprovechar ésta circunstancia y ofrecen la seguridad y tranquilidad para el turismo familiar, en la que no es tan necesario el transporte aéreo, y el tren llega a ser un medio predilecto.

Al mismo tiempo, las aerolíneas se enfrentan también al reto de demostrar constantemente que el avión es un medio de transporte fiable y seguro, y recalcan la efectividad de los filtros del aire en las cabinas. Un hecho interesante, ya que ha permitido abordar un tema que, desde algún tiempo, se venía retrasando: la sostenibilidad y la ecología en el sector aéreo. Durante éste tiempo, las distintas empresas relacionadas con la industria y los gobiernos, han tenido y tienen, la opción de reevaluar y desarrollar diferentes políticas de sostenibilidad. La preocupación por el impacto medioambiental se ha visto reflejado en las decisiones de los turistas a la hora de viajar, y continúa latente en la conciencia de muchos viajeros, por lo que fomentaría un mayor número de viajes “conscientes con el medioambiente” tras la pandemia.

Éste cambio significativo del modelo de viaje, favorecerá enormemente al mercado doméstico durante gran parte de éste 2021, y se espera que prevalezca hasta el año 2022, o, al menos, hasta que haya un avance realmente significativo en la distribución de la vacuna. En cambio, al tráfico aéreo de largo radio le costará un poco más recuperarse, hasta el 2024, según se calcula.  

Otro punto importante a señalar, es la subida de impuestos y tasas: cualquier paquete de ayudas que “libere” un poco a la industria de la aviación, ayuda a su recuperación; sin embargo, si se añaden, tal y como se está haciendo en algunos países, sea para intentar reducir la deuda o fomentar un desarrollo más sostenible, sólo conseguiría hundir la actividad aérea.            

En cuanto al tipo de turismo que marcará éste año 2021, cabe destacar que será el de ocio quien lleve la batuta a lo largo del año, mientras que el de negocios quedará bastante reducido. Hoy en día, las aplicaciones como Zoom o Skype, que ofrecen la opción de realizar reuniones y eventos de forma virtual, han resultado ser unas alternativas muy beneficiosas para reducir los costes de los viajes de negocio. El uso de éstas plataformas propone una solución ideal para muchas empresas, ya que permite poder reunirse sin necesidad de hacer peligrar la salud o de contagiarse. No obstante, el valor de las reuniones “cara a cara”, son esenciales para crear y mantener la confianza en cualquier tipo de relación laboral; por lo que, con el tiempo, se irán reactivando progresivamente, al igual que sucederá con los eventos MICE (Meetings, Incentives, Conventions and Events – Reuniones, Incentivos, Conferencias y Eventos).

A grosso modo, éstos serían los principales retos que cualquier país tendrá que afrontar de cara los próximos años. El futuro no se presenta nada halagüeño para el largo radio, lo que hace preguntarme, cómo se adaptaran aquellos destinos cuya economía depende únicamente de esto. ¿Conseguirán reconfigurar de alguna forma los modelos turísticos de viaje para poder sobrevivir? ¿Lograrán recuperarse? En la segunda parte abordaré con un poco más de detalle las diferencias entre cada región y los particulares desafíos que se presentan en cada una.  

Fuentes:
Oxford Economics – Global Highlights & Risks December 2020.pdf
   

PREVISIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DEL TRÁFICO AÉREO DE LOS PRÓXIMOS CINCO AÑOS (2020-2024)

Sin lugar a dudas, la crisis del Covid-19 ha golpeado con mucha fuerza a las empresas turísticas, en especial a la industria de la aviación. La rápida propagación del virus ha acelerado una situación económica crítica en el panorama del tráfico aéreo en Europa. Los problemas que cada compañía pudiera tener, lejos de poder contemplar un margen en el que se les permita recomponerse o solucionar sus propios altibajos; se han encontrado inmersas en una carrera contrarreloj para poder salvar el pellejo.

Ante ésta perspectiva, la agencia Eurocontrol (dedicada a respaldar la aviación tanto militar como civil en Europa), ha realizado un pronóstico de cara a los próximos cinco años. En éste informe (que sustituye al anterior realizado en el año 2019), se realiza un breve análisis de las perspectivas del tráfico aéreo y de qué manera afectaría ésta crisis sanitaria en un futuro a corto plazo en la recuperación del sector.

Para ello, tiene en cuenta:

  • La reducción de la afluencia de tráfico: un 65% menos de vuelos entre marzo y octubre del año 2020 con respecto al mismo periodo en el año anterior.
  • El crecimiento económico: un fuerte descenso de la previsión económica publicada por Oxford Economics en octubre de éste mismo año.
  • El planteamiento de tres distintos y posibles escenarios del impacto del Covid-19 y el establecimiento de un tiempo de recuperación en cada uno de ellos.

Eurocontrol hace referencia a la evolución del tráfico aéreo en Europa y a su recuperación en crisis anteriores. Tras los atentados del 11-S, se perdieron un total de 0,2 millones de vuelos; y la aviación tardó un año y medio en recuperarse. El siguiente golpe en el sector, llegó con la crisis financiera del 2008, que se tradujo en una pérdida de 0,6 millones de vuelos y no fue hasta ocho años después cuando pudieron recobrarse ésos niveles previos. Con la crisis del Covid-19, que hasta la fecha ha hecho perder más de seis millones de vuelos… ¿cuánto tiempo podríamos tardar en recuperar los niveles previos a la pandemia?

Las tendencias de tráfico actuales muestran un 65% menos de vuelos con respecto al 2019, equivalente a los niveles de tráfico previos a los años 90. Aquellos vuelos pertenecientes a la CEAC (Conferencia Europea de Aviación Civil) han sido impulsados por las principales potencias de Europa, como Alemania, Francia y los Países Bajos; y han podido mantenerse a flote durante la pandemia gracias a los vuelos de repatriación, domésticos y cargo.

Noruega ha sido uno de los países que menos se ha visto afectado, gracias a su dependencia “crítica” de la conectividad aérea y a su fuerte recuperación del mercado doméstico. Podríamos seguir de cerca su trayectoria y estudiar cómo irá evolucionando, ya que, al momento de escribir estas líneas, la compañía bandera del país “Norwegian” se halla bajo la desprotección del gobierno noruego, y únicamente realiza algunas rutas domésticas (el resto de los vuelos internacionales han sido suspendidos por el momento).

Todo lo contrario a lo sucedido con Armenia e Israel, cuyo tráfico se ha visto reducido hasta un 80%. Ambos países son los que se han visto mayormente afectados.

Debemos añadir a estas tendencias de tráfico actual, todas aquellas nuevas medidas de confinamiento impuestas por cada país, que han resultado en un deterioro aún más severo del tráfico aéreo para principios de este invierno. La incongruencia y variabilidad de algunos Estados, con sus “quita y pon” de las restricciones en la apertura de las fronteras, hacen inviable volar para muchos viajeros, replanteándose si deberían viajar o no (recordemos el “éxodo” de muchos turistas cuando comenzó el estado de alarma). Para la gran mayoría, volver a sus países de origen resultó una odisea digna de Homero.

Si observamos el crecimiento económico en Europa durante este año 2020, resulta preocupante la caída brusca del PIB del 7,5% en toda la zona euro. La mayoría de los países han tenido que revisar a la baja el crecimiento económico durante la duración de esta previsión (2020-2024). Siendo Malta y Moldavia los que saldrán peor parados a efectos económicos. Pero no nos desmoralicemos: “Oxford Economics” (expertos en previsiones económicas y análisis cuantitativos a nivel global) arroja un poco de luz a este hecho, el PIB se vería recuperado a inicios del próximo año 2021, e incluso experimentaría un incremento del 5,5%.

Analicemos otro de los puntos interesantes del informe de previsión de Eurocontrol: los escenarios. Se barajan tres posibles supuestos para la recuperación del Covid-19 del tráfico aéreo, en los que han considerado:

  • La gravedad de la segunda ola del virus.
  • Los puntos fuertes y el momento justo de las restricciones en la sanidad pública y el distanciamiento social.
  • La disponibilidad y distribución de la vacuna y otras terapias con eficacia probada en el tratamiento del Covid-19
  • El impacto en la economía global que abarca desde una crisis financiera a una rápida y fuerte recuperación.
  • Las posibles diferencias en las ayudas de los países y los riesgos de quiebra en la industria de la aviación.
  • Las disminuciones potenciales en la demanda de los vuelos de negocios (el número de videoconferencias han aumentado, por lo que no se hace tan necesario trasladarse) y de ocio (aquellos grupos más vulnerables evitan viajar).

Escenario 1: Se parte de una distribución o fácil acceso a la vacuna (o fin de la pandemia) para los viajeros en verano 2021. En este supuesto, los niveles del año 2019 del tráfico aéreo podrían recuperarse para el 2024. Se contempla la disponibilidad de instalaciones suficientes para que los pasajeros puedan hacerse las pruebas a mediados del 2021. Esto induciría cierta confianza a la hora de viajar, aunque algunos pasajeros (como el turismo de tercera edad o de negocios) aún podrían dudar. Las aerolíneas, especialmente las low cost, podrían reinvertir en sí mismas y recontratar empleados una vez se reestablezca la demanda. Algunas rutas de larga distancia se reactivarían más rápido que otras (por ejemplo, la noratlántica).

Escenario 2: se consideran las mismas condiciones que en el escenario número uno; con la diferencia de hallar y distribuir la vacuna (o que sea realmente eficaz) en verano del año 2022, en lugar del 2021. Al prolongarse en el tiempo, los niveles del tráfico aéreo previos a la pandemia se recuperarían más tarde, en el año 2026. A partir de mediados del 2022, se dispondrá de instalaciones para realizar tests a los pasajeros, generándoles confianza. Sin embargo, quedarían grupos reticentes a viajar, como los mayores y aquellos pertenecientes al turismo de negocio. La situación de las aerolíneas, especialmente las low cost, seguirían la misma trayectoria del escenario número uno.

Escenario 3:  Que la vacuna no sea realmente efectiva. En este supuesto, los contagios persisten y los pasajeros no confían en viajar seguros. No habría recuperación del tráfico aéreo hasta el año 2029. A pesar de la vacuna se halla disponible y/o accesible a los pasajeros en verano del 2022, no resulta eficaz para los viajeros. Habría una gran dificultad para las aerolíneas para lograr operar en los niveles previos al Covid-19. Algunas regiones experimentarían fases constantes de rebrotes, variando en el momento y en la gravedad. La demanda de pasajeros podría recuperarse entre un 60-70%, sin embargo, el resto de pasajeros no viajarían por miedo, o emplearían otro medio de transporte; llegando a traducirse en una caída permanente a volar. Este terrible escenario sería, sin duda, el peor de los planteados.

Al elaborar este informe, en Eurocontrol añaden otros riesgos que también deberían considerarse. El Brexit es uno realmente importante a tener en cuenta. La conectividad en el transporte debería estar garantizada y no debería haber cambio alguno en estas condiciones tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea (sin embargo, podría cambiar, dadas las dificultades de llegar a un acuerdo).

Otro de los riesgos a valorar, es la facilidad y rapidez de los cambios de las aerolíneas en la red de operaciones (por ejemplo, el cierre de compañías o la elección de rutas); ya que las compañías no configuran sus operativas en función de ésta previsión.  

Sin duda alguna, el futuro de la recuperación económica en el espacio aéreo es sumamente delicado. Vivimos ante un panorama que cambia cada semana y no puede darse nada por sentado.

Veremos cómo va, se me acabó el café.

LaCafetera. Noviembre 2020.

Fuentes: Eurocontrol & Oxford Economics.

LA INEFICACIA DE LAS CUARENTENAS

Se venía comentando casi desde el inicio de la pandemia… ¿son realmente eficaces? En un principio, cuando no se sabía bien qué hacer, se impuso como un método eficaz de contención del virus. Se evitó una propagación aún mayor de la que se venía dando y sirvió de gran ayuda para ganar algo de tiempo y poder dar con una solución a la tragedia. O al menos, ésa era la idea.

Pues bien, tras la confirmación de AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) sobre la inoperancia de las cuarentenas a la hora de viajar; aeropuertos y aerolíneas se han unido para reclamar su eliminación a efectos inmediatos, tomando como referencia la publicación: “Directrices sobre los tests de COVID-19 y cuarentenas a pasajeros”.

En éste elaborado informe, AESA y el ECDC (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades) rechazan, con bastante ímpetu habría que decir, la utilidad de las cuarentenas que se imponen a los viajeros; ya que, dada la situación actual de la epidemia, el virus ya se encuentra completamente disperso. Añaden, además, en su “Anexo sobre los protocolos de seguridad sanitaria en aviación”, que con un número menor al 1% de los casos detectados, no se produce una mayor transmisión del Covid-19. Debido a esto, los organismos de aviación civil europeos e internacionales proponen a los gobiernos considerar la gran eficacia de los tests rápidos y que se logre implementar corredores aéreos sanitarios seguros que ayuden a reestablecer la confianza de los pasajeros, y detecten rápidamente aquellos casos asintomáticos.

Olivier Jankovec, Director General de ACI Europe (asociación comercial encargada de promover los intereses colectivos de los aeropuertos de Europa); alega: “Estas directrices publicadas, muestran claramente cómo la imposición de las cuarentenas se basa en un motivo puramente político; y no en medidas libres de riesgo que no se relacionan con la auténtica necesidad de salvaguardar la salud pública. Al mismo tiempo, al no haber medidas idénticas en todas las fronteras de los países, las cuarentenas no sirven. Fallan el test de proporcionalidad*. Por lo que tenemos como resultado unas limitaciones sin precedentes en la libre circulación y en el suministro de servicios. Apelamos a los gobiernos que eliminen de inmediato las restricciones, así como el restablecimiento del derecho a la libre circulación de los ciudadanos europeos”.

Mientras tanto, el Consejo Europeo recomienda llegar a un acuerdo, una estrategia común y mejor coordinada entre los estados de la UE, Espacio Económico Europeo y Reino Unido. Realmente esencial para mejorar la transparencia y predictibilidad de cara a los ciudadanos y al comercio; y vital, para la recuperación del sector.

Por otra parte, el en informe de EASA y ECDC, se consideran efectivas las cuarentenas de catorce días, únicamente bajo una “situación extraordinaria”, por ejemplo, cuando en un país se logra el control total sobre el virus y se reducen los niveles de transmisión casi al cero; y sólo entonces, cuando lleguen pasajeros provenientes de otros países donde el virus sigua aún en circulación. A los datos aportados en las directrices, hay que añadir otros análisis que confirman la ausencia de correlación del tráfico aéreo de pasajeros y la razón de prevalencia a nivel nacional:

  • Los reportes de ACI EUROPE del tercer trimestre del 2020, (basándose en datos de aviación, salud pública y movilidad comunitaria), niegan la correlación entre viajes aéreos y el incremento de los índices de transmisión del Covid-19. Estadísticamente, no hay una relación significativa con aquellos pasajeros que han dado positivo. Prueba de ello es el ligero aumento del tráfico durante éste periodo.
  • Oxera Consulting afirma de manera similar, que el riesgo de infección en viajes internacionales debería evaluarse en comparación a los domésticos. Según su investigación, ésta consultoría económica realiza una previsión acorde al tráfico semanal de pasajeros en Reino Unido: de los 409.800 provenientes de la UE, sólo el 0,01% se esperaba que fueran infecciosos (el equivalente a una persona infectada por cada diez mil).
  • Al otro lado del charco, en Canadá, los laboratorios McMaster han publicado un informe provisional sobre su estudio del Covid-19 en pasajeros internacionales, que, nuevamente, respaldan las cifras anteriores: el 99% de los viajeros dieron negativo. Resaltan éstos números como una poderosa herramienta para la toma de decisiones políticas basadas en ciencia; y rechazan también, las cuarentenas como medidas relevantes de contención.

Si atendemos al tráfico aéreo, el europeo se lleva la palma, siendo el que mayormente se ha visto afectado (se ha registrado una caída del 89% en la UE, EEE y Reino Unido). Los aeropuertos europeos que hasta la fecha han podido contabilizar un 47%, han sido aquellos que lograron instalar los dispositivos para la realización de tests. Bajo una atenta supervisión de las autoridades correspondientes en salud y aviación, éstas instalaciones han permitido a un buen número de compañías aéreas y aeropuertos, ofrecer los famosos “vuelos libres de Covid-19”. Y, gracias a los protocolos de pruebas a pasajeros, se ha podido garantizar el uso en determinadas rutas de corredores aéreos sanitarios sin cuarentenas. Esto demuestra el papel tan importante que juega la realización de los tests a la hora de reestablecer la conectividad aérea.

             Thomas Reynaert, Director Ejecutivo de A4E (Airlines for Europe) expresa acerca de los tests rápidos: “Estos emplean lo último en tecnología y cumplen con todos los criterios de alto sentido y sensibilidad establecidos por el ECDC para ayudar a restaurar la predictibilidad, la confianza en el pasajero y, por ende, la conectividad aérea a pasajeros europeos”

             Por su parte, Monsterrrat Barriga, Directora General de ERA (European Regions Airline Association) comenta: “El desarrollo de las tecnologías de los tests avanza rápidamente. Estamos listos, al pie del cañón para trabajar junto a EASA, ECDC y los gobiernos nacionales, para implementar los métodos más eficientes y efectivos. Pondremos a toda Europa de nuevo en marcha”.

             “En lugar de hacer cuarentena, los tests rápidos de Covid-19 son los que realmente favorecen la reapertura del tráfico aéreo; algo que apoya la opinión pública. Realizamos una encuesta a los pasajeros, de los cuales un 65% coincidió en que las cuarentenas no deberían obligarse a aquellos que den negativo. Sin duda alguna, las directrices de AESA y ECDC dejan en evidencia que estas medidas no son eficaces en las actuales circunstancias, y que los protocolos deberían aplicarse además para eliminar las restricciones temporales. Sobre todo, en viajes no-esenciales a la UE si provienes de un tercer país” – sentenció Rafael Schwartzman, Vicepresidente regional de la IATA en Europa.

Todos estos referentes en el sector de la aviación coinciden en que, sin lugar a dudas, debe haber una unión. Países, administraciones, aerolíneas y otros organismos relevantes en aviación, han de ir de la mano y lograr una unificación global a la hora de implementar tales iniciativas y restricciones, y evitar el consecuente “mareo”. Podemos comprender, la singularidad de cada país, con sus fortalezas y debilidades; pero estamos ante una enfermedad común que poco entiende de fronteras; y las medidas por tanto, tampoco deberían.

LaCafetera. Diciembre 2020.

* (…) principio esencial de jurisprudencia del Tribunal Constitucional de la Unión Europea cuando hay un conflicto entre derechos fundamentales (…)

https://www.iata.org/en/pressroom/pr/2020-1-01-01/

https://www.aci-europe.org/downloads/resources/Airport%20traffic%20and%20COVID%20rates_ACI%20EUROPE_11.11.2020.pdfhttps://www.oxera.com/publications/review-of-case-studies-of-effectiveness-of-testing-schemes/